El salón tenía la sofisticación de un museo inglés arropado con una luz profunda y poderosa con cientos de luces y una gran lámpara color ocre en el centro .Mientras Chopín se encargaba de darle melodía a la velada mi sutil acompañante ponía los destellos de belleza .
Llegamos en el Ferrari rojo , descapotable y biplaza que días antes había adquirido en una subasta de los bienes de unos pobres judíos que habían sido asesinados por tan solo opinar que el mesías todavía no ha llegado , lo lucíamos descapotable al tiempo que sonaba algo de rock de los años 80 , la noche estaba estrellada , clara y reluciente , casi tanto como la apetitosa boca de mi encantadora acompañante . La diva que tenía por amante llevaba un vestido blanco del color de la luna llena, lucía unos zapatos con un tacón arrollador del mismo tono, no le hacía falta nada más para derramar la lindeza que la genética le había dado. Encima de su soñador escote podía divisarse un collar de perlas traídas del fondo de algún mar encantado que yo mismo le había colocado en el cuello unas horas después de regalárselo en la increíble cena de la pasada madrugada . Sus uñas poseían un tono desgarrador que entonaba con el de las uñas de sus pies pero que tan sólo yo podía divisar y disfrutar sin más límite que el de nuestra sensual imaginación . Sus carnosos e insaciables labios habían sido perfilados con maquillaje francés por sus maquiavélicas manos mientras nos dirigíamos hacia la gala , ella iba viendo su cara reflejada en el espejo individual que teníamos cada uno en el bólido y que estaban iluminados haciendo relucir aún más su suculenta dentadura propia de un molde para enseñar en las escuelas de odontología . Sus ojos negros me recordaban a una de esas noches mágicas del mes de Julio donde la luna llena incita a los hombres lobos a salir en busca de presas y las estrellas hacen lo propio para despertar en medio de la noche a las princesas con el fin de calmar a esas bestias no dejaban de mirarme , ella me deseaba, temía por mi y por el devenir de mi vida que sin ella no tendría sentido ni dirección . Sus grandes perlas eran como dos islas de origen volcánico en medio de un mar bañado por un agua pura y blanca , eran sin duda mi criptonita y mi mercurio :moriría por ellas , eran mi debilidad , pero a la vez me producían una calma y una ternura que con una simple mirada eran capaces de calmarme , apaciguarme y endulzarme como constantemente solían hacer como deseo de su portadora . El aparcacoches vestía con un smoking de corte francés, pajarita y chalequito ; al llegar me abrió la puerta del deportivo de forma fría y profesional , bajé me abroché el botón inferior de la americana blanca y me incorporé con una brillante sonrisa mientras me acercaba a la puerta otra puerta , allí , sentada sobre aquel cómodo asiento de cuero negro ella me esperaba con una sonrisa hechizante y los ojos abiertos de par de par como si de dos explosiones de júbilo se tratasen , coloqué mi mano derecha en la empuñadura del coche al tiempo que con la otra la invitaba a ponerse en posición natural. La eleve sutilmente mientras ella al unísono torcía el cuello de un lado para otro con el fin de agitar su melena virgen de cabellos dorados de manera salvaje provocando en todo aquel que la viese un frenesí de ira , impotencia , pasión y melancolía. Entramos de ganchillo mientras una lluvia de flases nos empapaba hasta que finalmente pudimos entrar en el hall de aquel edificio revestido en traición , odio y apariencia . Desfilábamos al mismo pulso , tenaz y permanente , por donde pasaban nuestras siluetas no había más que silencio , admiración , odio y algo de rencor , a los nazis no les gustábamos pero ellos sabían lo que ocurriría si intentasen hacerle algo a mi amada señorita , por eso , aunque el pudor en más de una ocasión se había apoderado de nuestras pulsaciones nunca habían sido capaces de darnos caza y eso que cualquier general que exista o haya existido , cualquier ser humano, vivo o muerto , cualquier animal , duende , príncipe , reina , mago , caballero , Dios , musa , diva , genio , maestro , hombre , sirena , o incluso el mismísimo Aquiles daría su vida por probar a que saben los sensuales labios de la mujer más atractiva que la especia humana a procreado en sus más de 15000 millones de años y lo mejor de todo esto , como se podrán imaginar ,es que ella es mía , de mi corazón y que nadie me la arrebatará jamás , no importa si tengo que enfrentarme uno a uno a todas las unidades del ejército de Germania o si tengo que secar el mar de los lagos , oír el silencio debajo del agua o escuchar a Amadeus Mozart en el espacio interestelar , con ella al lado se puede volar notando simplemente su presencia , imagínense lo que es poder tenerla todo el día a su lado , llevarle el desayuno a la cama temprano para no perder más tiempo sin estar probando el júbilo que posee su saliva adictiva . Cada mañana le llevaba el desayuno a nuestros aposentos , yo me levantaba 1 hora antes para hacer unas flexiones y redefinir mi torso realizando unas series de abdominales para después pasar a la ducha , afeitarme , untarme con aftershave , crema hidratante y perfume para ya finalmente ponerme en ropa interior y llevarle el desayuno que previamente le había hecho porque le encantaba el olor que poseía después de ducharme por eso era lo último que hacía antes de despertarla con caricias, abrazos , besos y perfilamientos con mis dedos sobre su cuerpo. Al despertar me miraba de una manera fugaz como una estrella pero tan perfecta como la elipse que esta describe en su impecable movimiento , a continuación le gustaba comprobar con la yema de sus estilizados dedos que mi afeitado era como el que ella deseaba , perfecto , después de amurallar con sus manos mi mentón me besaba , yo le devolvía la acción y nunca cesábamos hasta que nuestras bocas se quedasen tan molidas que a pesar de no estar saciados sabíamos que de seguir con ese ritmo frenético nuestras lenguas tendrían que pasar una buena temporada en cuarentena . Le encantaba taparnos con las sábanas , como si tuviese miedo a que alguien nos viese y pudiese robarnos el calor acumulado , el fervor de su cuerpo , el vigor de mis músculos o la valentía de nuestros corazones que no sabían si esa noche volverían a dormir arropados , una vez tapados las pulsaciones circulaban como el cuentarrevoluciones de alguno de mis deportivos , rozábamos tanto el límite de lo prohibido que a veces me daba la impresión de que las estrellas se masturbaban viéndonos , que la luna quiere que le demos clases de pasión para conquistar a su amante y que el sol me quiere robarme a mi chica , al cielo no lo nombró porque está lleno de Dioses que me envidian por haberles robado a su ángel ,en algunos casos, en otros a su musa y en sin error alguno siempre a lo mejor que tenían ahí arriba , en el Olimpo , en el Cielo, en el purgatorio , en el infierno o en el teatro de Cupido. Los días a su lado se pavimentaban en pudor , riesgo , fervor , escalofríos , miedo , amor , aventura , calor , sexo , desmadre , y como no bajo la tenebrosa sombra nazi que siempre nos acechaba , aún así no había día en que no le hiciese amor para posteriormente soñar abrazados que no nos interrumpiesen el sueño al estruendo ritmo de las ametralladoras de los que llevan una esvástica en el brazo perforándonos nuestros sublimes cuerpos y como no que a la mañana siguiente no averigüen nuestro secreto que desde hacía tiempo en vilo les traía . Personalmente no le tengo miedo a la seria , meticulosa y respetuosa muerte pero lo que no soportaría jamás en este apasionante , glamurosa e irrepetible vida sería que me separasen de ella porque de ser así sería yo mismo el que llamaría a las puertas del castillo tétrico donde duerme la mismísima muerte.
Alguien petó en la puerta de manera seca y potente , cogí una de las muchas armas que había distribuidas por toda la suite de aquel lujoso hotel al tiempo que ella hacía lo propio cargando sus dos pistolas serigrafiadas hacía tan sólo unos días . Quién sabe si los nazis no nos estarían esperando detrás de aquellas paredes que tantos secretos , hechizos y encantamientos guardaban...